Humanos Virtuales

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El programa de hoy está enfocado a tratar el tema de las redes sociales en la vida de las generaciones que se han acoplado a los sistemas cibernéticos como un factor de cambio en las estrategias de vida, tales como establecimiento de vínculos afectivos, la razón de analizar esta parte es porque a través de las emociones que generamos e intercambiamos diariamente en nuestros entornos sociales es que podemos crear o fortalecer las relaciones de negocio, pero de qué manera el uso de medios donde la empatía se ve reducida a iconografías y texto (en ocasiones mal redactado), interpretamos a nuestros colaboradores, clientes, proveedores e inclusive nuestras relaciones íntimas.

El acceso a las redes y la gestión de las mismas, que ya no es exclusiva de las computadoras de base, sino se encuentra a la mano en celulares, dispositivos portátiles facilita, sin duda, la comunicación entre personas; pero ¿qué sucede cuando dicha base de comunicación se vuelve única y comenzamos a perder la noción de empatía hacia nuestro interlocutor, o bien se genera hábito de inter relacionarse a través de los dispositivos que al estar en vivo, rara vez sabemos de qué forma manejarnos?

Es a su vez importante considerar los aspectos que conllevan el manejo de relaciones a distancia, pues esto no crea un sentido de identidad y apego, sino de anhelo e ilusión por lo que las personas que tienden a interactuar constantemente de esta forma manejan las relaciones interpersonales como algo pasajero o poco trascendental pues no hay interacciones basadas en el hábito y se desconocen las costumbres con las cuales se pueden integrar las personas.

Se habla regularmente de un enamoramiento eterno donde no se esclarecen las virtudes y defectos de la persona, buscando en la medida de lo posible mantenerse en un estado placentero todo el tiempo no afrontando situaciones problemáticas en las parejas, reduciendo así el nivel de implicación y al momento de crear conflictos, hay tendencia a aislarse o desechar a la persona, sustituyéndola en algunos casos por otra, sin dejar inclusive tiempo al proceso de duelo correspondiente a la pérdida de algo querido.

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